Hoy por hoy, la calidad del chocolate dominicano no conoce fronteras y estos tres nombres son ejemplo de ello

El chocolate dominicano tiene todos los ingredientes para ser un producto de lujo. En primer lugar, República Dominicana es el mayor productor y exportador de Cacao orgánico del mundo. Por la calidad del producto, la Organización Internacional del Cacao (ICCO) incluyó al país en el selecto grupo de países productores de cacao fino o de aroma. Y, junto a ello, el desarrollo de firmas que se han especializado en llevar el dulce producto local al máximo nivel. Aquí te presentamos a tres de ellas:

KahKow: la tradición del chocolate dominicano

Desde 1905, Rizek Cacao es conocido por su pasión en la producción de cacao. Sus haciendas se distinguen por la excelencia de su material genético y su extraordinario tratamiento poscosecha. Gracias a esta experiencia de más de cien años, la empresa ha desarrollado un sistema de tratamiento único que permite resaltar notas y sabores específicos en sus granos.

En el 2005, la empresa crea KAHKOW (cacao + know how) como un tributo a nuestra dominicanidad. KAHKOW es la responsable de haber producido, en 2011, el primer chocolate gourmet dominicano. En ese mismo año, abre su primera tienda en el país, ubicada en BlueMall. Fundamentalmente un espacio para exponer y vender sus productos, promoviendo la cultura chocolatera del país. Sus recetas distintivas han servido de inspiración a miles de visitantes para el desarrollo de sus creaciones, al ser el primero en el mundo en producir chocolate orgánico certificado en el lugar de origen.

 

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Asimismo, en el 2016, para complementar sus servicios, Rizek crea KAHKOW Experience. Se trata de un espacio en la Ciudad Colonial donde los visitantes pueden conocer el proceso de elaboración del chocolate y vivir la experiencia cacaotera de la manera más interactiva posible. Allí también usted puede crear su propia barra de chocolate y su propio jabón con una base de manteca de cacao y su esencia favorita.

Xocolat: innovación para permanecer

Chocolate dominicano: Xocolat

Xocolat es una meritoria iniciativa fundada en 1993 por Diana Munné, cuarta generación de una familia cuyo nombre está asociado sólidamente a la historia del cacao y del chocolate en el país por más de ocho décadas. Fundamentalmente es un ramal emprendedor e innovador concebido para brindar una amplia gama de soluciones empleando cacao orgánico Hispaniola. Hoy cuenta con tres tiendas en operación: Ágora Mall, Acrópolis Center y la planta-tienda de la Manuel Emilio Perdomo de Naco, donde se da terminación a los productos que usan como base el chocolate fabricado por Munné & Co, empresa que a mediados de los 70 incursionó en la producción industrial de chocolate y cocoa, expandiéndose luego a las barras de chocolatines.

Formada en Johnson & Wales University de Providence, Rhode Island, como Chef en pastelería y repostería, Diana Munné realizó licenciatura en Administración de Alimentos y Bebidas. Bajo su impulso creativo, Xocolat arrancó con la bombonería artesanal para consumo personal y presentaciones destinadas a regalo en finas terminaciones. Asimismo, cubriendo además órdenes especiales al gusto del cliente.

Chocolate dominicano: Xocolat

Ampliando perspectivas de mercado, ha sumado varias líneas de tabletas. Entre ellas, la de Cacao Negro, identificada Rustic aged chocolate en formatos de 75%, 85% y 100%, de calidad superior, en barritas de 22 gramos para degustación. Las Tradicionales, con leche, almendra y leche, negro, Dark con almendra, y chocolate blanco, que resaltan en su envoltura el empleo de 100% cacao orgánico Hispaniola. Las Aromas Caribeñas, con empaques más vistosos: Tropical, Morisoñando, Coconete, Picante –con toque de ají y canela- y Exótico, con hierbas de menta y bacon. Toda una provocación al paladar ejecutada por esta maestra artesana que conoce su oficio y lo vive con intensidad.

Cortés Hermanos: el chocolate dominicano como símbolo de unión


Otro de los grandes en la producción chocolatera en el país y en Puerto Rico –que actúa como puente empresarial entre las dos Antillas- es Cortés Hermanos, con enraizamiento en este renglón desde 1929, cuando fuera fundada por Pedro Cortés Forteza. Aparte de sus marcas emblemáticas –chocolate de mesa Embajador, cocoa Sobrino y las barritas Premium-, la empresa ha hecho su entrada desde 2014 en el selecto segmento del mercado gourmet, con Forteza, identificado como Caribbean Chocolate.

Centro de Visitantes Cortés, un museo para conocer la historia e importancia del cacao y el chocolate

En estuches metálicos de sobria presentación con obra pictórica estampada y peso neto de 80 gramos aparecen cuatro formulaciones. Un blend balanceado que combina granos dominicanos con borinqueños a un 65%, con almendras. Un excepcional chocolate negro al 70% de cacao de origen dominicano. Una mezcla 72% de Puerto Rico y República Dominicana. Finalmente una oferta de 80% de origen puertorriqueño. Su comercialización local está restringida a tiendas de zona franca en los aeropuertos y a un par de supermercados en Santo Domingo.

En el Viejo San Juan funciona desde 2012 Casa Cortés, un lugar de encuentro y disfrute del arte caribeño. Un año más tarde, abrió sus puertas el Choco Bar Cortés, definido como “un innovador espacio gastronómico donde el chocolate es la estrella principal”. Su último gran lanzamiento es el Centro de Visitantes Cortés, un espacio decidido a ser el museo del cacao dominicano donde se puede conocer la historia e importancia del cultivo del cacao. Asimismo, disfrutar de más de 50 variedades de dulces productos en diversos sabores y tamaños.

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