Son íconos globales en su área. Pero el cambio de paradigma que trajo la pandemia los llamó a reinventarse y a explorar nuevos negocios. En sus historias, nos ofrecen claves para emprender en tiempos de cambios.

Si de reinventarse se trata, Ricky Martin tiene un trecho. El «Rey de la Música Latina» y su equipo son noticia mundial en este mes por el lanzamiento de su recién estrenada compañía Martin Music Labs. Primeramente, por su apuesta: el desarrollo de una experiencia sonora que no requiere aplicaciones o equipos especiales: Orbital Audio. Un enfoque más sofisticado para controlar cada parte de una pista que el que se utiliza actualmente, pudiendo separar los instrumentos o haciendo combinaciones de los sonidos a gusto de quien escucha.

El lanzamiento supone la entrada de Martin en un área distinta a la de los escenarios, la ingeniería de audio. Especialmente relevante cuando empresas como Sony y Dolby llevan años intentando desarrollando tecnología de audio inmersivo. Pero Martin y su equipo insisten en que lo que han creado con Orbital Audio. Sin necesidad equipos especiales ni una plataforma separada.

Pero, más allá de lo tecnológico. ¿Qué llevó a un ícono de la talla de Martin a explorar nuevas aguas? Su respuesta: la ansiedad por el Covid-19. “Los primeros días encerrados fueron extremadamente abrumadores. Todo el mundo me decía, ‘Ricky, tendrás que cancelar todas tus giras’. Entonces, en un momento, pensé. ‘Espera un segundo. Escuchemos música. Esta es mi medicina’”.

El undécimo álbum de estudio de Martin estaba programado para su lanzamiento en enero, pero la pandemia lo hizo reconsiderar el lanzamiento. Dividió el álbum en dos EP: Pausa, que se lanzó en mayo y presenta cuatro pistas discretas, y el próximo y más optimista Play. Pero con una gira cancelada y con mucho tiempo, Martin se interesó en al menos elevar la experiencia auditiva de su nuevo trabajo para sus fanáticos. Así que recurrió a su ingeniero de mezcla Jaycen Joshua para descubrir cómo hacer que las pistas de Pausa fueran más inmersivas, o como Martin le dijo a Joshua: “individualiza cada pista de mi música y haz que vuele a mi alrededor”, recuerda. “Y así nació Orbital Audio».

La experiencia de Martin no ha sido la única de un ícono en su área. Grandes artistas han visto la necesidad de reinventarse, agregando nuevas experiencias, modificando sus modelos de negocio o incluso experimentando en áreas distintas. Aquí, otros ídolos que se han venido reinventando con éxito:

Emprender tras la cámara: Antonio Banderas

“Mi espíritu emprendedor sale de la necesidad”, aseguraba Antonio Banderas en una charla en el marco de la South Summith 2020 celebrada a comienzos de este octubre. Principalmente defendió que hay que ver la pandemia del COVID-19 “como una oportunidad para reinventarse”. Y eso es lo que él ha hecho, creando una nueva productora de televisión. Asimismo, planeando implementar una escuela para próximas generaciones de artistas.

El actor y director español siempre opta por sacar lo mejor de cada momento. “Puedes parar la actividad, ser una víctima de la situación y de las circunstancias o ir hacia adelante. Reinventarte a ti mismo. Pero especialmente con las circunstancias actuales”.

Cuando comenzó la crisis, Banderas estaba rodando una película e iba a iniciar otra. Y su compañía de teatro estaba interpretando A chrous line en Barcelona.

Fue el comienzo de una situación “muy complicada”. Con todos los proyectos paralizados y un confinamiento de casi cuatro meses que él aprovechó para dar forma a una idea que le rondaba, abrir una productora de televisión.

Lo hizo en mayo y en cuanto pudieron se pusieron manos a la obra para empezar a grabar programas musicales con todas las medidas de seguridad necesarias. Desde la desinfección del teatro con ozono, el mantenimiento de las distancias, las mascarillas. «¿Es posible hacerlo?, Sí», asegura el actor, orgulloso de que no se registrara un solo contagio.

“Nadie se contagió”, dice Banderas antes de añadir, con una sonrisa: “Yo sí, pero fuera del teatro, en otras circunstancias”.

Un ejemplo de que “hay que ver esta pandemia como una oportunidad de reinventarse, de no ser perezoso ni acomodarte. Cuando esto pase, y estoy convencido de que va a pasar, vamos a salir mejores. Apreciando mejor lo que tenemos y teniendo más cuidado con lo que hacemos”.

Y apunta como su secreto la perseverancia y el trabajo duro. El talento es importante, pero está limitado. Por eso él nunca ha dejado de trabajar para hacerlo más fuerte. Pero no solo como actor, también como director y productor, facetas en las que considera esencial crear el medioambiente más adecuado.

Kim: Más allá de la polémica

Reinventarse es una palabra natural para Kim Kardashian. La socialité y la más famosa del clan de los realities estadounidenses por excelencia lanzó el pasado mes de octubre la marca SKIMS, una línea de fajas y ropa interior diseñadas para que todas las mujeres saquen partido de su cuerpo. El nombre de la firma hace referencia a skins -pieles, en español-., pues se especializa en prendas que deben ir muy pegadas a las curvas y crear una especie de segunda piel. Además, los diseños siempre muestran colores nude para diferentes tonos de piel, desde la más clara a la más oscura, y en una amplia diversidad de tallas. Y este parece ser el detalle que hace enloquecer a sus millones de clientas.

No obstante, una reducción en las ventas encendió las alarmas de la diva y su equipo de ventas. La respuesta la traería la misma pandemia: dale a tus clientes lo que necesitan. Y así la empresaria vip sacó al mercado una colección de mascarillas en diversas tonalidades del color natural de la piel y agotó existencias en menos de 24 horas.

«Ahora disponible: mascarillas Skims en 5 colores en skims.com. Compre 4 por 25 dólares ahora y disfrute del envío gratis en pedidos nacionales, hasta agotar existencias. Para apoyar los esfuerzos de trabajo de ayuda de Covid-19 y ayudar a proteger a los que están en primera línea, SKIMS está donando 10.000 máscaras faciales sin costura a nuestros socios caritativos», se podía leer en las redes de la marca cuando anunció su lanzamiento.

No acabó el día cuando en la web de la firma –otro elemento que introdujo fue el poder adquirir las piezas vía online- ya no había posibilidad de comprar las mascarillas por falta de stock. Los fans de Kardashian arrasaron con las piezas en tiempo récord. Al ver este aluvión de pedidos, la celebrity anunció más producción.

A pesar de esta labor, la influencer no se ha librado de las críticas y de verse envuelta en una gran polémica. El problema de este nuevo negocio de Kim es que sus diseños no están homologados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La institución solo avala las mascarillas quirúrgicas o las reglamentarias con filtro y advierte que no es conveniente invertir en otras opciones como las de tela, que son las que ofrece Kardashian.

Sin embargo, la socialité todo lo que crea se convierte en éxito de ventas. Y no para de reinventarse. Apenas en septiembre de este año dio otro paso a la expansión de su marca de ropa íntima, buscando conquistar el mercado de las bodas con nueva colección para novias.