¿Es posible crear algo extraordinario con lo cotidiano, con lo usual, con elementos de naturaleza sencilla? El arte con temporáneo nos demuestra que sí. Desde aquellos inodoros dadaístas de Duchamp, hasta la radicalización del Junk Art, pasando por el Surrealismo, el Arte Povera, le Nouveau Rèalisme o el Pop Art, muchos han sido los artistas y movimientos que han roto con la tradición académica para ir un paso más allá, para transformar lo ordinario en una obra de arte.
En el campo de la gastronomía encontramos grandes paralelismos. Algunos cocineros han sido capaces de transgredir la pragmática de la alta cocina para aplicarla a lo asequible, a lo confortable, a lo rabiosamente casual. Porque un impecable sándwich, un helado o un quipe pueden nutrirse de los mismos ingredientes, de la impoluta técnica, de conceptos o de combinaciones reservadas, hasta hace poco, a los grandes templos gastronómicos.
En nuestro país, encontramos un ejemplo mayúsculo en Il Caminetto y en el trabajo de Francesco Curcio. Un visionario que ha sido capaz de llevar una pizza a otro nivel.

Fotografía: Sahira & Gerber; Diseño y diagramación: Elyoenay Tejada; Dirección y concepto: Kiko Casals
En busca de un objetivo mayor
Natural de Cesena, en la idílica región de la Emilia-Romaña, su infancia y adolescencia transcurren a caballo entre su Italia natal y la República Dominicana. La relación con el mundo de la pizza se inicia bien pronto, en plena juventud. Como casi todos los grandes, empezó desde lo más bajo, cuando a los 18 años, de regreso a Cesena, consigue un trabajo de delivery en Luka´s la pizzería de un amigo. Al quedar vacante el puesto de ayudante de pizzero, no se lo piensa dos veces e inicia una fulgurante trayectoria que le llevará a lo más alto, a tocar el cielo de las pizzas. De vuelta a la República Dominicana, empieza a trabajar en el restaurante de su padre, y tras dos años en el negocio familiar, emprende el suyo propio junto a un socio. Pero el sueño de Il Capriccio duró poco, porque Francesco Curcio estaba preparado para su andadura más personal.
La vera pizza napolitana
La pizza napolitana es un estilo tradicional de Nápoles, reconocida por su masa suave y bordes inflados. Se elabora con pocos ingredientes: harina, agua, sal, levadura, tomate San Marzano, mozzarella, albahaca y aceite de oliva. Se cocina en horno de leña a 490ºC durante solo 90 segundos, lo que le da una textura ligera y un sabor ahumado. Su centro es delgado y su borde (cornicione) esponjoso, buscando siempre equilibrio y frescura. Es tan especial que ha sido reconocida por la UNESCO.
Un proyecto propio
Un pequeñísimo local en el corazón de Naco es la sede del primer Il Caminetto, allí aflora su carácter inquieto y el personal reto de no ser uno más. Se obsesiona con la búsqueda de la masa perfecta, la fermentación más idónea, los ingredientes de mejor calidad, la harina más adecuada. Un frenético proceso de prueba y error con un solo objetivo: su compromiso férreo con la excelencia. El éxito no fue inmediato, pero tampoco se hizo esperar. En cuestión de días pasaron de servir cinco a 60 pizzas y las interminables colas frente al restaurante provocaron la mudanza al local de al lado, mucho más amplio. Ahora, una docena de años después, con dos establecimientos más de marcha (donde ofrece pizza romana al taglio) y recién estrenado matrimonio, su pasión continúa intacta. Es el único pizzaiolo del país certificado como valedor de la Vera Pizza Napoletana, ha recibido galardones nacionales e internacionales de todo tipo y ha colocado a Il Caminetto en el 50 Top Pizza Latin America 2025.

Pizzas con sello de autor
Con visión de artista, utiliza cada masa, cada pizza, como un lienzo donde experimentar con mezclas arriesgadas, con conceptos novedosos, con ingredientes poco usuales. Con el descaro del connaisseur junta soppressata picante y gorgonzola; nduja con miel; mortadella, pistaccio y limón; coppa y naranja. Dimensiones gustativas innovadoras, originales formatos que reformulan la degustación, sabores potentes, contrastados, solo aptos para los que disfrutan locamente de la gastronomía. El resultado son pizzas ilustradas, sorprendentes pero auténticas, tiernas y bien organizadas, delicadas, extremadamente golosas. La masa, con su tersura, su ligera acidez y pronunciado cornicione alverga ingredientes de primerísimo orden con el afán extremo de seducir, tanto en las versiones más clásicas como en las de fusión.
Con una simplicidad compleja, son una revelación de maestría, de inspiración, de savoir-faire. Una intachable muestra de cómo algo tan casual y cotidia no como la pizza puede convertirse en la eterna búsqueda del Santo Gríal. Porque como dijo Leonardo da Vinci “Pequeñas cosas hacen la perfección, pero la perfección no es una pequeña cosa”.
“Si pones buenas cosas en el horno, obtendrás buenos resultados”.

La historia de un plato universal
Es, probablemente, el alimento más consumido del mundo, con infinitas versiones y fusiones culturales. La pizza moderna nació en Nápoles, Italia, en el siglo XVIII, como una comida sencilla y económica para la clase más baja. La incorporación del tomate, traído de América, fue clave en su evolución. A mediados del siglo XIX, surgió la famosa pizza Margherita, creada en honor a la reina Margarita de Saboya, con los colores de la bandera italiana. Se popularizó globalmente en el siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial, cuando soldados estadounidenses regresaron de Italia con gusto por este plato, convirtiéndose en un ícono de la comida rápida global.
Artistas en esta edición
Jackson Pollock-Expresionismo abstracto
Su obra se caracteriza por una energía gestual intensa, composiciones abstractas y la ausencia de un punto focal tradicional. En lugar de usar pinceles y caballete, colocaba el lienzo en el suelo y dejaba caer pintura desde latas, palos o jeringas, creando tramas dinámicas de líneas, salpicaduras y manchas.
Banksy – street art
Sus obras aparecen en espacios públicos y muros urbanos, y suelen retratar escenas irónicas que abordan temas como la guerra, el control social, el consumismo, la migración o la vigilancia. Emplea imágenes simples, poéticas, provocadoras, de alto impacto visual, acompañadas a menudo de frases breves que invitan a la reflexión.
Blek le rat – street art
Su trabajo se caracteriza por el uso de stencils aplicados directamente sobre muros urbanos. La rata, recurrente en su trabajo, simboliza tanto la libertad como la presencia invisible del artista en la ciudad. Su obra combina comentario político, poesía visual y activismo, haciendo del espacio urbano una plataforma de expresión crítica y accesible.
Romero Britto – Pop Art
Su obra se caracteriza por el uso de colores vivos, líneas negras gruesas y patrones decorativos que rellenan figuras simplificadas, como corazones, flores, animales o personajes sonrientes. Sus composiciones transmiten energía positiva y están pensadas para ser accesibles al gran público.
John Fekner – street art
Su obra se basa en pintar frases directas y provocadoras en muros abandonados, fábricas o espacios urbanos deteriora dos. Denunciaba la degradación urbana, la injusticia social y el olvido institucional. Su estilo sobrio, textual y efímero convertía la ciudad en un soporte de conciencia crítica. Es considerado un pionero del street art político.
Keith haring – pop art
Sus obras se distinguen por figuras esquemáticas, líneas negras gruesas, colores planos y brillantes y un lenguaje visual casi infantil. Utilizaba el espacio público -como estaciones de metro o muros callejeros- para difundir mensajes sobre justicia social, sexualidad, lucha contra el SIDA, racismo y opresión.

Preguntas a Francesco Curcio
Si no fueras cocinero, ¿qué serías?
Me hubiera gustado ser médico.
¿Qué no puede faltar en tu cocina?
Albahaca, sobre todo. Tampoco romero o aceite de oliva virgen.
¿Qué prepararías ante una visita inesperada?
Un buen pescado al horno con muchos vegetales.
¿Un producto fetiche?
Un buen Parmigiano Reggiano. Todo lo que toca lo convierte en algo especial
¿Un libro de gastronomía?
The Neapolitan Pizza, de Enzo Coccia. La Biblia de las pizzas.
¿En qué película te infiltrarías para probar un plato?
En cualquier capítulo de Chef´s Table.
¿Con quién te gustaría cocinar?
Con Francis Mallmann. Comparto su pasión por el fuego.
¿A qué país viajarías para probar su gastronomía?
A Japón. La perfección de su cocina es apabullante.
¿Un restaurante que nunca olvidarás? ¿por qué?
El Lucali de Brooklyn. Fue una auténtica revelación por la simpleza y genialidad de sus pizzas.

IG: @curcio__fran @ilcaminettord
MANTENTE AL TANTO DE TODO LO QUE ESTÁ HAPPENING EN RD EN TU BANDEJA DE CORREO SUSCRIBIÉNDOTE A NUESTRO NEWSLETTER AQUÍ. ¡SOLO BUEN CONTENIDO, CERO SPAM!
Más contenido
Los más visto
TE PUEDE INTERESAR
-
por Andrés TovarEstos son los 50 mejores bares del mundo 2021
Conoce los templos seleccionados en la edición 2021 en la que, por primera vez, se agregan 10 bares latinoamericanos.
-
por Doreen ColondresCalabaza o auyama: una receta perfecta para Hallow...
Hay sabores que no pueden faltar en tu mesa en Halloween como el de la calabaza o auyama, el ícono más querido de estas fechas
-
por Clara RoblesLa tarta helada de Manolo Cooks
El postre de moda de este verano en SD


