Yokasta Segura de Báez es una mujer con muchos roles y un gran compromiso: hacer la diferencia. De esto nos cuenta en esta entrevista.

CEO de la fundación CASA Báez Segura y managing director de una firma internacional de Private Equity.

 

Yokasta Segura de Báez, dominicana residente en los Estados Unidos, es una mujer todoterreno. Conversamos con ella para conocer un poco más de la labor que realiza a través de la Fundación CASA Báez Segura, de la que es CEO, enfocada en fomentar el desarrollo espiritual, mental, emocional y físico de niños de comunidades pobres y vulnerables. Pero como también es managing director de una firma internacional de capital privado en Wall Street, vocera de inclusión de la mujer y las personas de origen minoritario en el sector financiero de los Estados Unidos, miembro activo de diversas organizaciones de profesionales y emprendedoras, esposa y madre, teníamos que hablar de todo lo que implica hoy en día ser una mujer en posición de liderazgo.

“Las mujeres representamos la diversidad en su máxima expresión, pues por lo general jugamos muchos papeles a la vez. Podemos lidiar con múltiples cosas y proyectos al mismo tiempo… tendemos a ver las cosas desde muchos ángulos y puntos de vista. Esto, definitivamente, es muy valioso cuando tenemos la oportunidad de expresar esas ideas abiertamente”, asegura Yokasta, quien llegó a Wall Street, un mundo dominado por hombres, hace más de 20 años.

Para esta dominicana comprometida con hacer la diferencia y no ponerse límites, uno de los mayores retos de abrirse paso en el competitivo sector financiero ha sido seguir siendo ella misma cuando hay tanta presión de ser como los demás. “Por muchos años fui la única mujer sentada en la mesa que traía una mentalidad distinta a la de un ‘club’ pequeño de hombres que han salido de la misma cultura, las mismas universidades y las mismas amistades. Romper el molde no fue nada fácil y todavía no lo es, pero esa ha sido una de mis más grandes victorias también”, nos cuenta.

Esa experiencia la convirtió en toda una activista de la inclusión de las mujeres y los grupos minoritarios en su sector, cuyos inversionistas y consumidores también son de diversas culturas. Y eso lo ve como una causa moral y como una forma de devolver un poco de las oportunidades que ha recibido. «Cuando Dios nos pone en un lugar de influencia, no es solo para nuestro beneficio personal. Tenemos la responsabilidad de ayudar, impactar y bendecir a los demás”, dice.

Yokasta Segura

 

Nada se compara con saber que estamos cambiando e impactando vidas”.

 

Esa es una causa que la mueve desde hace mucho tiempo y con la que Yokasta Segura de Báez está muy comprometida. Nos revela que con frecuencia participa en eventos enfocados en diversidad e inclusión y que pertenece a varias organizaciones que impulsan el desarrollo profesional de las mujeres, como Private Equity Women’s Network, Women in Private Equity y Women’s Association of Venture and Equity. Sin embargo, desde hace un año, el proyecto que más la apasiona es la Fundación CASA Báez Segura.

 

La misión de Yokasta Segura de Báez que cambia vidas

De acuerdo a su sitio web, CASA Báez Segura es una fundación familiar cristiana, enfocada en servir a niños de comunidades vulnerables, proporcionándoles recursos vitales, como alimentos, ropa, servicios sanitarios y dentales, material escolar y juguetes, así como apoyo espiritual. Este es el proyecto más cercano a su corazón y muestra de ello es que lleva el nombre de su familia. “Estoy muy agradecida de Dios por lo que está haciendo por medio de nuestra fundación, ya que en menos de un año hemos ayudado a casi 1,000 niños y continuamos expandiéndonos rápidamente, tanto de forma geográfica como en lo que respecta a la diversidad de nuestros programas para impactar de una manera positiva a niños de 0 a 13 años y a sus familiares”, asegura Yokasta.

Yokasta Segura

Para esta mujer nada se compara con sentir que está haciendo una diferencia al cambiar vidas para mejor. Pero como para cualquier mujer de hoy, encontrar el balance entre tantas pasiones, proyectos y responsabilidades, es un verdadero desafío. Eso sí, uno que enfrenta con seguridad, actitud positiva y hábitos de autocuidado, como alimentarse saludablemente, hacer ejercicio y sacar tiempo para actividades cotidianas y viajes en familia. La verdadera fuente de energía y equilibrio para ella, según sus propias palabras, es su confianza en Dios, su mayor fuente de inspiración.

“He aprendido a descansar en Dios. Puede sonar como una respuesta simple, pero es una disciplina. No ha sido fácil encontrar ese balance, pues he sido desde siempre una persona tipo A. Me apasiona compartir esta joya con otras personas porque ha sido una tremenda revelación para mi vida. El respetar ese día de reposo y de descanso en Dios ha sido vital para lidiar con las presiones que se imponen. Descansar en Dios, dedicándole las primeras horas del día y confiar que Él tiene el control, me ha ayudado tanto mental como físicamente. Mis niveles de energía han aumentado sobremanera y trabajo de una forma estratégica e inteligente, en vez de trabajar simplemente para estar agotada e insatisfecha en otras áreas importantes de mi vida”.

 

Fotografías: Amanda Julca

 

 

 

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