La película es una sátira a muchas entidades y al negocio del marketing y la comunicación.

Debes ver No Miren Arriba (disponible en Netflix) si amas el marketing. Y más aún debes verla si amas el verdadero marketing. Principalmente la cinta es una sátira a muchas entidades y a la profesión del marketing y la comunicación. Pero la película no se detiene allí, su mordacidad repasa las redes sociales, los medios, la política, la sociedad y más.

Esto no es una reseña o valoración de la película desde un punto de vista cinematográfico. Esto es solamente un vistazo desde la mirada de las comunicaciones, el mercadeo y el social media. Así que, al grano con estas lecciones de marketing que nos dejó la película No miren arriba.

¿De qué trata No miren arriba?

Dos personas de ciencia (Jennifer Lawrence y Leonardo DiCaprio) descubren un asteroide cuya trayectoria apunta directamente a la Tierra. Nada nuevo allí. Lo interesante es el tratamiento corrosivo de las reacciones que a todos niveles esto desata.

Gobierno

Un gobierno cuya presidenta (Merryl Streep) está más preocupada por su popularidad que por la tragedia que se aproxima, decide actuar negando cualquier realidad que no vaya con sus intereses y atizando los ánimos de la clase trabajadora para polarizar a las masas. ¿Dónde habremos visto esto?

Empresas

La presidenta no maniobra sola. Junto a ella está el interés empresarial. Mark Rylance interpreta a Peter Isherwell, CEO de un poderoso corporativo tecnológico que asegura que la inteligencia de su algoritmo puede segmentar y predecir prácticamente todo comportamiento humano sustentándose en Big Data, AI y demás términos que todos usamos pero pocos entienden. La ambición de este personaje concibe un plan para que la humanidad pueda lidiar con lo que se avecina, impulsado por los intereses de su compañía.

Medios

En la otra esquina están los medios, que obviamente no se salvan de la crítica. En la historia muestran a los canales tradicionales enfocados en asuntos más banales que puedan asegurarles audiencia… como la ruptura sentimental de las estrellas del show business (encarnadas aquí en Ariana Grande). En este renglón, la cantante compone e interpreta una pieza brutal conjugando frases románticas con apocalípticas.

Redes sociales

A los amantes de las redes sociales, también les llueve. Podemos ver cómo gobiernos, medios y compañías manipulan la opinión, y en vez de que como usuarios, cuestionemos los discursos, lo que hacemos es tomar partido. No importa cuán negacionistas sean los argumentos; no importa incluso si vidas humanas están en juego, o si la comunidad científica ha expresado razones convincentes a través del método científico para explicar el problema. No. Simplemente tomamos partido.

«No he publicado en mucho tiempo, así que probablemente no me hayas escuchado».

La lección de Marketing de No Miren Arriba

En una de las escenas climáticas de No Miren Arriba, el jefe del gabinete lanza una oración que literalmente versa así: «Hay cosas materiales, como apartamentos y relojes, y coches, y ropa y… otras cosas que podrían desaparecer y no quiero que esas cosas desaparezcan. Entonces voy a decir una oración por esas cosas. Amén».

Podemos hoy ver la película y reír, pero la verdad es que también podemos intercambiar la gran roca del filme por cambio climático o una pandemia y la realidad nos resultaría muy familiar. Y al parecer esta es una de las razones por las que la crítica norteamericana no ha sido benévola con la película de Netflix.

Abrimos este contenido señalando que si amabas el marketing deberías ver la cinta, y acentuamos que deberías hacerlo aún más si amabas el verdadero marketing. Principalmente porque marketing no es tratar de vender una unidad más de nuestro producto o servicio y ganar unos billetes más al hacerlo, tal y como se refleja en la película.

Marketing consiste en satisfacer las necesidades o deseos de un grupo específico, excediendo sus expectativas e impactando positivamente el mundo que nos rodea. Como lo definiría Seth Godin: Marketing es mejorar las cosas, haciendo mejores cosas.

La pregunta es si tenemos el coraje de hacerlo o si simplemente nos levantamos y tomamos decisiones buscando solamente dividendos. ¿Idealista? Sí, justo así lo juzga Peter Isherwell, el empresario tecnológico en esta cinta, ¿y cuál es el resultado de ello? ¡Tienes que verlo en No Miren Arriba!

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