Sigue estos preceptos con devoción y convertirás tus papas fritas en un Manjar de dioses.

Crujientes por fuera y blanditas por dentro, así nos gustan las papas fritas. Puede que nunca sepamos con certeza el origen de este delicioso manjar que Francia y Bélgica se disputan su autoría. Pero lo que si tenemos claro es que son un emblema gastro mundial. Son el acompañamiento perfecto para una hamburguesa o un pescado frito. Además, Marie Christine Osselin, gerente de comunicación y calidad de Moët & Chandon, confesó a The Drinks Business que son el maridaje perfecto de una copa de champagne. Las notas de sal y la textura crujiente de las papas fritas casan de maravilla con la acidez y las burbujas del champagne. Conocer el sistema para conseguir unas papas fritas crujientes es todo un arte. Por eso te compartimos aquí sus 10 mandamientos.

1. Cortarás con la destreza de un samurái

En bastones perfectos para que todas tengan el mismo tamaño.

2. Respetarás las abluciones

Sumergiéndolas en agua fría durante quince minutos.

3. Exterminarás cualquier resto de agua

Escurriendo bien las papas fritas y secándolas con papel toalla para que suelten todo el almidón.

4. Tomarás la temperatura con precisión

Del aceite, a 140 ºC para la primera cocción.

5. Puyarás con la habilidad de un acupuntor

Con un cuchillo fino, (y mucha paciencia), para ver si están cocidas por dentro.

Ilustración papas fritas

 

6. Alejarás las papas fritas del aceite

En un escurridor para que suelten el aceite durante diez minutos.

7. Mantendrás el termómetro siempre a mano

Para medir los 180ºC del aceite de la segunda cocción.

8. Observarás en todo momento con la atención de un centinela

Durante la segunda cocción, hasta que adquieran el color dorado que tanto nos gusta.

9. Huirás de los excesos

De aceite, colocándolas en una bandeja bien ancha y sobre papel toalla.

10. Aprovecharás los calores

Para salarlas de forma homogénea.

Papas fritas listas