Los retos de 2021 no son insalvables si sabes hacer uso de las dimensiones que pueden impulsar tu emprendimiento en tiempos de crisis.

Después de un año de pandemia, nos queda clarísimo el concepto de crisis a todos los seres humanos. Ahora, que ya tenemos esa experiencia forzada, ¿cómo te preparas para enfrentar este 2021? ¿Qué vas a hacer para “reinventarte” y acelerar tu emprendimiento? ¿Por dónde comienzas?

La realidad es que todas las crisis ofrecen opciones: ponernos a llorar o ponernos a vender pañuelos. De la actitud y perspectiva que adoptes depende salir airoso/a de la crisis que estamos viviendo.

En mi experiencia con más de 750 casos de emprendedores acelerados en los últimos 15 años, he aprendido y consolidado una manera de pensar que quiero compartir contigo, para que arranques, ejecutes y despegues. Se trata de un modelo de cuatro dimensiones que te ayudarán a planificar un paso a paso para ejecutar y acelerar tus ideas, iniciativas, proyectos o emprendimiento en tiempos de crisis.

Cuatro dimensiones para acelerar tu emprendimiento en tiempos de crisis

La primera dimensión es TALENTO

Debes tener clarísimo tus habilidades, fortalezas, destrezas, en lo que te destacas, tus dones y talentos en general. Igualmente, debes saber en qué no eres bueno/a, qué no se te da. Esta dimensión es clave, porque a aquellas personas que apuestan a su talento y lo utilizan para desarrollarse, les va mejor que a las que no. Conocer tus talentos es más importante que tener una idea, ya que las ideas valen cero, lo que vale es la ejecución. Así que, mientras tus talentos estén alineados a tus ideas, su ejecución tendrá mayor viabilidad de éxito.

La segunda dimensión es LA IDEA

En este punto, ya sabiendo en qué eres talentoso/a, debes preguntarte: ¿cuál es el propósito de mi idea? ¿por qué quiero hacer esto que tengo en la cabeza? La respuesta no debe ser: “dinero”, ya que eso es un resultado, no la razón. La mejor manera de modelar tu idea, es definiendo su WHY (su porqué). En este punto te recomiendo que revises el «círculo dorado» de Simon Sinek, que habla del WHY, HOW, WHAT. La idea se compone, precisamente, de un gran porqué, lo que mueve tu pasión y esfuerzo, lo que te hace único/a. Se refiere a lo más emocionalmente elevado que puedas pensar, de lo cual se deriva el otro componente, que es el qué. Esto último es el modelo de negocio, un producto, servicio, contenido, comunidad, intermediación, honorarios profesionales, franquicia, un movimiento, un mercado, etc. Por eso, es tan importante que aprendas a definir la idea desde lo emocional primero. Luego, desde lo racional, de modo que generes un marco de trabajo que responda al porqué de lo que haces con tu talento.

La tercera dimensión es LA OPORTUNIDAD

Enfócate en una persona a quien le soluciones un problema con tu idea y tus talentos. Ponle cara a tu audiencia, nombre, edad, necesidades, características, dolores y expectativas. Asimismo, identifica y valida que tu idea le interesa y le funciona a alguien. Lo contrario es la razón por la cual la gran mayoría de las empresas, organizaciones e instituciones del mundo están colapsando en esta crisis. Están tan centradas en sus productos o servicios que se olvidan de quien los compra, consume o usa, de lo que sufre y cómo le cambió la vida. Por eso, desaparecerán.

Conocer a tu consumidor potencial, cliente, usuario y a las audiencias que representa, es la oportunidad. Mientras más conozcas a tu cliente objetivo o, como le vas a llamar de ahora en adelante, “buyer persona”, más lo enamorarás. Y, por consiguiente, más rápido podrás despegar esa idea con los talentos que tienes y con los que te vas a diferenciar. En esta dimensión, además de conocer a tu cliente, también tienes que saber quién más en el mundo está haciendo lo que tienes como idea para ese tipo de cliente que ya conoces. Aprende de los referentes que escojas, los que hacen lo mismo que quieres hacer, los que hacen algo muy parecido, los que influencian y generan la atención de tu “buyer persona”.

La cuarta dimensión son LOS RECURSOS

Y el más importante es tu tiempo, luego, tu energía, esfuerzo y tesón. Recuerda que el dinero no es el único recurso y tampoco es el más importante, pero si tienes, te ayudará. Otros recursos son la tecnología, comunicaciones, equipos, aliados, socios, inteligencia, redes de apoyo, mentores. Así como cualquier otro que sume a la materialización de tu iniciativa, marca, proyecto o emprendimiento.

En nuestra realidad, debemos entender que no controlamos ni la pandemia, ni el clima, ni a los políticos, ni a los demás. Sin embargo, sí controlamos nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro esfuerzo y lo que hacemos. Ahí está la clave para vender pañuelos, en vez de ponernos a llorar frente a una crisis. Y no se trata de enfocarnos en vender, se trata de agregar valor, construir una oferta diferenciada y solucionar una necesidad, que puede ser social y comercial.

Emprendimiento en momentos de crisis
Tu tiempo, esfuerzo y energía son recursos claves para echar a andar tu proyecto

 

2021, el año de los ejecutores

Explicado como lo hice, acuérdate del TIOR (Talento, Idea, Oportunidad, Recursos). Arranca siempre por tus talentos, en vez de por la idea. También considera que las ideas son de quien las ejecuta, no de quien las piensa. Por esta razón, el nuevo mundo y sociedad que nos toca en este 2021 será de los hacedores, de los creativos y ejecutores, de los que conectan soluciones y solucionadores. Este será el año de los que sonríen y rebotan ante las dificultades. Este 2021 será de los emprendedores, así que, apuesta a tu talento, solo así podrás convertir tus ideas en oportunidades.

El autor, Carlos H. Brandt, es mentor especializado en modelación de negocios y profesor de emprendimiento, aceleración de negocios y marcas personales.