Probamos la nueva BMW X7 y aquí te contamos las impresionantes prestaciones que nos enamoraron.

 

El alma BMW es deportiva en su esencia. Su manejo dinámico, agilidad y lujo agresivo está creado para quienes piensan que manejar es un placer. Todos sus vehículos han seguido la misma filosofía, diferenciándose de sus competidores por tener un alma deportiva revestida de piel, cristal y madera. El verdadero lobo con piel de oveja. Cómo logró mantener su alma deportiva en una SUV gigantesca es un misterio, pero con la BMW X7 es prueba superada. La marca descubrió cómo doblar las leyes de la física con tecnología y mucha creatividad.

¿Qué es? Un SUV deportivo tamaño completo, con tres filas de asientos y un lujo supremo.

¿Para quién es? Para quienes disfrutan manejar y se acomodan fácilmente con lo mejor.

¿Ventajas sobre los competidores? Aparte del lujo extremo y espacio para siete adultos, la BMW X7 conserva las características del alma BMW al manejo. Es simplemente la SUV tamaño completo que mejor se maneja en carretera.

¿Qué la distingue? Su gran parrilla frontal es el factor más notable para los espectadores, pero para los usuarios definitivamente será su deportividad. También el increíble confort y la calidad de los materiales del interior, que es insuperables, sin caer en lo ridículo. La tecnología empleada es futurista, pero el manejo dinámico está por encima de todo esto. Las grandes SUV generalmente se sienten pesadas… créeme, yo tengo una y es un tractor; la agilidad no es una palabra para describir su desempeño. Sin embargo, BMW logró agilidad y tamaño, lo que no solo se traduce en placer de manejar, sino también en seguridad a altas velocidades. No tiene derecho a ser tan ágil siendo tan grande, ¡pero lo es!

BMW X7 interior

 

¿Avances tecnológicos notables? Aquí necesitaría mucho más espacio, pero resumiré las principales. El Reverse Assist, aunque no es nuevo, sigue siendo una de mis favoritas y más obviamente necesaria. El sistema de cámaras es fácilmente el mejor del mercado y tiene autopiloto a menos de 40 mph, perfecto para nuestra ciudad. El sistema de iluminación interior y exterior me recuerda a los grandes shows de Las Vegas: todo un espectáculo que se disfruta desde que cae el sol.

La tecnología nos permite probar diferentes formas de interacción con nuestros vehículos, unas funcionan y otras no. Con la BMW X7 se ha perfeccionado la fusión de lo emocional con lo tecnológico para lograr una evolución ideal en una nave espacial que se mantiene fiel al alma BMW y su placer básico de conducir.